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Ciclismo en Liébana I

FINALES DE ETAPA EN LIÉBANA

La Vuelta Ciclista a España llegará el 5 de septiembre de este 2012 por primera vez a Fuente Dé. No será, sin embargo, el estreno de Fuente Dé como final de etapa de una ronda ciclista ya que otras pruebas, el Circuito Montañés en concreto, han llegado allí en alguna contada ocasión. Las dos últimas veces fue en dos años consecutivos 2002 y 2003.

En 2002 fue el 24 de junio cuando la octava etapa del Circuito, iniciada en Renedo de Piélagos, llegaba a Fuente Dé tras recorrer 166,20 kilómetros. El vencedor fue Sergio Domínguez, seguido de óscar Serrano.

Al año siguiente, 2003, el 23 de junio, llegó la sexta etapa del Circuito, que comenzó en Torrelavega. Fue óscar Serrano, del equipo portugués Vila do Conde, segundo el año anterior, el primero en completar los 166 kilómetros, con el mismo tiempo que otros dos corredores, que se adelantaron en ocho segundos a otro terceto. Y es que la subida a Fuente Dé, sin ser excesivamente dura, hizo daño y provocó que el pelotón llegara disgregado en multitud de pequeños grupitos.

Fuente Dé no es, sin embargo, sino el tercer lugar de Liébana en recibir pruebas ciclistas de profesionales o de aficionados, tanto en número como en antigüedad. Potes, la capital de la comarca, y el monasterio de Santo Toribio de Liébana han acogido muchos más fines de etapa que Fuente Dé y desde mucho antes.

En efecto. La capital lebaniega ha sido en numerosas ocasiones final de etapa de pruebas como la Vuelta Ciclista a Cantabria, el Circuito Montañés e, incluso, la Vuelta Ciclista a Palencia. La primera vez que una etapa terminó en la capital lebaniega fue en 1926. En aquella ocasión, el 15 de septiembre se disputó la primera etapa de la II Vuelta Ciclista a Cantabria que unía Santander con Potes, tras recorrer 210 kilómetros. En la meta de Potes el ganador fue Mariano Cañardo que necesitó 8 h. 33’ y 13’’ para completar el trayecto. Segundo fue el cántabro Victorino Otero y tercero Juan Juan.

A las siete de la mañana del día siguiente, los ciclistas tomaron la salida para disputar la segunda etapa, que unía Potes con Reinosa en 149 kilómetros, a través del puerto de Piedras Luengas. Llegaron a Reinosa, por este orden, Victorino Otero, Juan de Juan y Mariano Cañardo, por delante del resto de los componentes del pelotón.

Tras unos años de parón, por la desaparición de muchas pruebas ciclistas, es a partir de mediados de la década de 1950 cuando las diferentes pruebas comienzan a llegar con más asiduidad a Potes, aunque en alguna ocasión sea en medio de la etapa como sucedió el 8 de junio de 1955 cuando se corrió la segunda etapa del II Gran Circuito Ciclista Montañés, desde Torrelavega a Potes, donde se situó el avituallamiento, y vuelta a Torrelavega. Lo mismo ocurrió en el Circuito de 1961.

La última vez que el Circuito Montañés tuvo un final de etapa en Potes fue en 2005. Desde entonces, en todas las ediciones siguientes hasta 2010, última celebrada, la llegada de la capital lebaniega fue sustituida por otra en Santo Toribio. La espectacularidad de la subida final hasta el monasterio ha hecho que Potes se haya visto desplazada como fin de etapa. Lo que ha mantenido, lógicamente, es ser el inicio de la etapa siguiente. A este respecto conviene destacar una curiosidad. En la edición de 1968 de la Vuelta Internacional a Cantabria, a la cuarta etapa que unió Reinosa con Potes, siguió otra en la modalidad de contrarreloj por equipos con salida en Potes y llegada en Colombres (Asturias), de 43 kilómetros.

Precisamente la primera llegada de que tenemos noticia a Santo Toribio fue también en forma de contrarreloj. Fue el año 1964 dentro de la Vuelta a Cantabria. Por la mañana del 12 de septiembre se corrió la sexta etapa, de 92 km., entre Torrelavega y Potes. Por la tarde, tuvo lugar la séptima, una contrarreloj individual de tres kilómetros: la subida al monasterio de Santo Toribio desde Potes. En los dos años siguientes Santo Toribio volvió a ser final de etapa, pero ya en línea, desde Torrelavega en 1965 y desde Reinosa en 1966. Posteriormente, sin embargo, no vuelve a recibir a los ciclistas hasta que la nueva etapa del Circuito Montañés, iniciada en 1986, redescubre, como hemos visto, el final de Santo Toribio.

Ahora, Fuente Dé, con su final de etapa en la Vuelta a España, gana posiciones respecto a los otros dos finales de etapa lebaniegos.

LA VUELTA Y LIÉBANA

Con la llegada prevista a Fuente Dé en septiembre, la Vuelta a España "aterriza" por primera vez en Liébana. Sin embargo, las carreteras de la vecina Peñarrubia han visto pasar al pelotón durante unos cuantos años desde o hacia tierras asturianas, siendo en varias ocasiones paso previo antes de llegar a los Lagos de Covadonga, una de los finales de etapa míticos de la Vuelta.

Así ocurrió, por ejemplo, el 10 de septiembre de 2005. La décimocuarta etapa unía La Penilla con los Lagos de Covadonga y pasó por los clásicos Collados de Carmona, Ozalba y Hoz, para bajar a La Hermida y, por el desfiladero, dirigirse a Asturias.

El 10 de mayo de 1992 y el 12 de mayo de 1993 fueron otros dos días en que los ciclistas hicieron ese recorrido, hacia el mismo final, si bien en esas ocasiones la salida de la etapa había estado en Santander.

En otros años el recorrido ha sido a la inversa ya que los ciclistas venían de Asturias y el paso por La Hermida y los collados ha contribuido a endurecer la etapa. Esto tuvo especial importancia en la edición de 1985 ya que la etapa del 30 de abril, que había empezado en Cangas de Onís, concluía en Alto Campoo. En La Hermida estuvo en esa etapa el avituallamiento.

Otros años el final era más tranquilo como en 1976 y 2007 (meta en Reinosa), o en 2001 (meta en Torrelavega).

En todas estas ocasiones y otras en que la Vuelta atravesó Peñarrubia no faltó el apoyo del público a los ciclistas como, estamos seguros, sucederá igualmente el próximo mes de septiembre camino de Fuente Dé.

Enlace relacionado:

Ciclismo en Liébana II

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