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Comentarios a la biografía de Arenal

27/12/2019
Gabino Santos Briz

He leído la biografía de Concepción Arenal escrita por Anna Caballé que ha sido distinguida con el Premio Nacional de Historia. La autora hace un detenido seguimiento de la vida de Concepción Arenal, profundizando en su posible perfil psicológico, y estudia su obra, tanto la publicada como la que quedó inédita, y la correspondencia mantenida con diversas personas que se ha conservado. El completo estudio adolece, sin embargo, de algunos defectos, de los que destaco tres:

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1) El primer embarazo de Arenal

Caballé comete un grave error al indicar que Concepción Arenal estaba embarazada cuando se casó. Ya en la página 130 hace constar que «ignoramos la fecha exacta del nacimiento de su primera hija, como sí se dispone de las de los dos hijos que le siguieron. ¿Se casaría Arenal encinta? En todo caso, la primogénita nació como mucho a los nueve o diez meses de los esponsales». Cinco páginas después vuelve sobre el tema, con una conclusión más contundente, al dar cuenta de la muerte de esta hija ocurrida «el 7 de junio de 1851. Un día casi de verano. De nuevo, la partida de defunción es escueta, pero no tanto como para no saber que muere con veintiocho meses a causa de una hidrocefalia aguda. De nuevo las fechas no dejan de sorprender: el matrimonio llevaba veintiséis meses casado, de modo que o bien se trata de un error del párroco (otro error, poco probable) o bien, y es la hipótesis más sensata, Arenal se casó embarazada y de ahí las prisas y la falta de información sobre el nacimiento de la pequeña, aunque la familia elaborara una versión más aceptable de lo ocurrido».

Gravísimo error de Caballé, que en la página 128 había recogido el matrimonio de Concepción Arenal con Fernando García Carrasco celebrado el 10 de abril de 1848. Por tanto, cuando muere su hija, en junio de 1851, llevaban casados 9 meses de 1848, 12 de 1849, otros 12 de 1850 y 5 de 1851. En total, 38 meses y no los 26 que dice Caballé, que, obviamente, se ha "comido" un año. Por tanto, Concepción Arenal debió quedar embarazada uno o dos meses después de haberse casado. De hecho, algunas otras biografías de Arenal indican que el nacimiento de esta hija fue en marzo de 1849.

En todo caso, sorprende que, siendo Caballé, según la Wikipedia, presidenta de la "asociación sobre género y cultura Clásicas y Modernas", y haciendo, como hace varias veces en el libro, la lectura de algunos hechos "desde una perspectiva de género", entre a valorar si se casó o no embarazada. Pero más sorprende que antes de publicar el párrafo reseñado no se haya asegurado de que era correcto lo que decía. Este hecho suscita la duda de si en otros asuntos del libro, menos evidentes, ha podido incurrir en otros errores por no contrastar adecuadamente los datos.

2) Cataluña

En el capítulo 11 del libro Anna Caballé cuenta, entre otras cosas, cómo se organiza un congreso internacional, que se va a celebrar en Estocolmo, sobre la situación de las cárceles en el que se quiere contar con la presencia de, entre otros, Concepción Arenal representando a España. Uno de los organizadores, el pastor norteamericano Wines, se cartea con Pedro Armengol, un abogado catalán que se ocupaba también de estos temas y por entonces estaba colaborando con Arenal. En un momento dado, página 294 del libro, Caballé escribe que «muy pronto el estadounidense comprenderá que Cataluña y España son dos entidades distintas». ¿En qué se basa para hacer esa afirmación? En que «toda la información que le enviará Armengol se limitará a Cataluña». ¿Justifica este hecho una afirmación tan categórica? ¿Hubiera escrito que Cantabria y España son "dos entidades distintas" si el interlocutor, en vez de ser Armengol, hubiera sido un cántabro que enviaba datos sólo de la situación del penal del Dueso?

El escrito de Wines que reproduce Caballé no justifica, en absoluto, la conclusión a la que llega. Dice: «Me alegra mucho saber cómo la reforma penitenciaria está haciendo progresos en Cataluña, y también la esperanza de conseguir una buena representación de aquella provincia (sic) en Estocolmo. Pero también espero que el gobierno de Madrid esté representado allí por uno o más delegados oficiales. Es muy importante que los gobiernos tomen parte activa en estas reuniones. ¿Es que Vd. no espera tal representación de Madrid?».

¿De verdad de esas frases se deduce que Wines pensaba que Cataluña y España eran dos entidades distintas? Yo lo que veo es, simplemente, el interés de Wines de que participen representantes de los gobiernos, del español en este caso, con independencia de que lo hagan también representantes de sus provincias o regiones.

3) El catolicismo de Arenal

En la biografía que Caballé ha escrito se da poca importancia a las creencias católicas de Concepción Arenal. Aparecen, sí, cuando comenta su libro "Dios y libertad" pero en el resto de la biografía sólo lo hace de refilón y casi siempre para destacar aquello en lo que se opone a la jerarquía eclesiástica. Sin embargo, no se pone el énfasis que creo que merecen como impulsoras fundamentales de toda la obra de Arenal. A diferencia del empeño de Caballé en resaltar los aires de superioridad que ve a lo largo de su obra, no incide en que ese catolicismo también subyace en toda su obra.

Con estos tres que yo considero fallos (el primero, evidente; los otros dos, más subjetivos), cabe preguntarse si en todo el año 2018, con la cantidad de libros de historia publicados en España, no había ningún otro que mereciera más el Premio Nacional de Historia. En todo caso, se trata de una obra que permite conocer mejor a Concepción Arenal y su obra.



Un mensaje para Liébana

Anna Caballé adopta en su libro un estilo un tanto chocante. Incluye dentro de la biografía algunos pasajes en los que cuenta sus desplazamientos a los lugares en los que vivió Concepción Arenal para localizar las casas en que se alojó. En el caso de Potes, Caballé hace una digresión que no deja en buen lugar a la capital lebaniega. Tras destacar que es un pueblo precioso, lleno de bares, restaurantes y tiendas para turistas, constata que «allí no hay rastro de Concepción Arenal» y sigue señalando, entre otras cosas, que en «el Ayuntamiento no me supieron decir dónde vivió la escritora y tampoco en las distintas tiendas en las que pregunté ávidamente. Por un momento pensé que hay sociedades que estudian y debaten sobre su pasado, mientras que otras lo ignoran casi todo sobre sí mismas y, sin embargo, dogmatizan sobre él echándole al mismo tiempo paletadas de tierra encima. Es evidente que las anchoas de Santoña no plantean los problemas que plantea el conocimiento y, sobre todo, la comprensión del pasado histórico».

Caballé, a quien al parecer no se dijo que el colegio del pueblo lleva el nombre de Concepción Arenal, al final consiguió llegar a la casa natal de Jesús de Monasterio, que es en la que vivió en la capital lebaniega Arenal, gracias a la indicación de unos taxistas, uno de los cuales la llevó, además, hasta Armaño.

El próximo 31 de enero se cumplen 200 años del nacimiento de Concepción Arenal. Es una oportunidad para que se dé a conocer más en Liébana su vida y su obra para lo que se podrían organizar unas jornadas. Demostrarían, además, que sí que hay interés por estos lares por conocer el "pasado histórico" de que habla Caballé.


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