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29 de septiembre de 1936

29/09/2026. Gabino Santos Briz

Al cumplirse 90 años de la Guerra Civil española, nos proponemos acercarnos a su desarrollo en Liébana, haciendo un recorrido casi diario por los acontecimientos

Anterior: 28 de septiembre de 1936.           Inicio: 17 de julio de 1936.

Asesinado, tras ser sacado de la cárcel de Potes, Ángel Fernández Huidobro en Osango (San Glorio). Era maestro, de 35 años y de ideología tradicionalista. Detenido desde la toma de Potes, el 22 de julio, en la noche del 28 al 29 de septiembre «fue sacado de la cárcel con sus compañeros y conducido al Puerto de San Glorio (Vega de Liébana) para trabajar, probablemente en la excavación de trincheras; pero al amanecer del día 29 fue asesinado en aquel lugar, concretamente en el paraje de Osango», según relata Obregón. En la Causa General se dice que «se halló la sepultura en el sitio de "Quebo", término de Vejo».

Desde Cabezón de Liébana publica El Diario Montañés una crónica ensalzando al Comité del Frente Popular del lugar, que «sigue con inusitado celo, actividad y entusiasmo resolviendo los múltiples y varios servicios a él encomendados y ensanchando a la vez su esfera de acción, pues aparte de la obra diaria que se ve precisado a realizar, como asistencia social, abastecimiento de Milicias, contabilidad, etc., etc., se ha impuesto otras de gran envergadura, dignas de toda loa y encomio por el noble ideal y espíritu que encierran», contrastando su labor con la de los precedentes, que entorpecían con «el expedienteo y el sinnúmero de trabas y obstáculos que siempre se ponían».

Sigue destacando que el actual Comité proyecta y no se queda ahí sino que lleva a cabo y pone el ejemplo de «Frama, Cabezón y Cabariezo, con sus tres puentes derrumbados desde hace más de tres años, ocasionando con ello unos trastornos y perjuicios enormes a los humildes y pacíficos vecinos de dichos pueblos, que día tras día venían suplicando de los Poderes y entidades superiores una pequeña subvención para reconstruir dichos puentes; pero, amigo mío, el dichoso expedienteo por un lado y la poca voluntad de los de arriba, por otro, nos ha traído a esta fecha sin obtener unas simples migajas del presupuesto para obras de tanta importancia y trascendencia; fue preciso que llegara el Frente Popular y encuadrara en él un Comité de arrestos de energía, que sintiera muy hondo las necesidades de los pueblos rurales, que tuviera verdaderas ansias de renovación y que echase por la borda tanta rutina, tanto consultorio; en fin, toda esa gama de cosas y procedimientos viejos tan arraigados en esta pobre región lebaniega; fue preciso, repito, que surgieran algunos hombres entusiastas y decididos que abordasen de lleno estos problemas, y, en efecto, surgieron como por encanto estos ciudadanos que forman el Comité de Cabezón. Concibieron reconstruir con toda urgencia los tres puentes citados y la traída de fluido eléctrico a Puente Asnil y el Molino, y ya tenemos unas brigadas de obreros con trabajo, con pan, y las obras en marcha, para bien de todos en general».

Este día la Dirección General de Agricultura emite una nota sobre la reforma agraria, que copiamos:

«Sin dejar de reconocer y declarar que la legalización de roturaciones arbitrarias de terrenos públicos ha acrecentado considerablemente la riqueza montañesa, favoreciendo el desarrollo de la agricultura y la ganadería en esta provincia, tiene esta Dirección General el firme convencimiento de que hubo en el curso de los afanes roturadores y legitimadores considerable número de lamentables egoísmos y aún de culpables abusos de dominio en algunos casos, en perjuicio de los que nada poseían, y en otros, de injusta preferencia a favor de los menos necesitados de la tierra.

En consecuencia, y constituída ya la Sección de Reforma Agraria, con objeto de revisar expedientes ya ultimados, que pudieran haberlo sido con injusticia, despachar otros detenidos sin causa bastante y admitir de nuevo solicitudes de terreno, de Hacienda o de Fomento, para nuevas roturaciones, se hace público que, a partir del día 10 de octubre próximo, se recibirán (...) y se estudiarán y resolverán con la más rigurosa moralidad, de cuantos escritos de denuncia de ilegalidades, preferencias abusivas, etc., quieran hacer los perjudicados, así como instancias de petición de tierras, en parcelas de hasta cuatro hectáreas, donde haya montes comunales no afectos a trabajos oficiales de repoblación forestal: bien entendido que sólo podrán solicitarlos los que nada posean o posean menor extensión del mínimum indicado».


Siguiente: 30 de septiembre de 1936.


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