Al cumplirse 90 años de la Guerra Civil española, nos proponemos acercarnos a su desarrollo en Liébana, haciendo un recorrido casi diario por los acontecimientos
Anterior: 17 de agosto de 1936. Inicio: 17 de julio de 1936.
La Junta Informadora de Personal, encargada de la depuración de funcionarios, «pide a todos los Comités del Frente Popular de la provincia que remitan, a la mayor brevedad posible, una relación» de los empleados «que hayan colaborado directa o indirectamente en contra del Gobierno legítimamente constituido o sean notoriamente desafectos al régimen». Estas relaciones «deberán venir acompañadas de aquellas indicaciones e informes que los mismos» [los Comités] «estimen oportunos sobre cada uno de los individuos incluidos en citadas listas».
La Comisión Provincial de Abastos comunica a todos los panaderos de los pueblos el horario en que deben elaborar el pan (de dos de la tarde a once de la noche) y los precios de venta (65 céntimos las tortas de un kilo y 35 las piezas de medio kilo).
La Comisión de Gobierno del Frente Popular emite una nota señalando que «los socios pertenecientes a Sociedades culturales y recreativas incautadas por este Frente Popular por necesidades del mismo» tienen que seguir pagando sus cuotas mensuales ya que no hacerlo «lo consideramos como un ataque velado al estado de cosas actual y a la legalidad republicana».
En El Cantábrico se publica un titular llamativo: «Y las nobles mujeres montañesas deben brindarse inmediatamente a lo que piden los milicianos». Se refiere a que hagan de "madrinas de guerra" de los milicianos, carteándose con ellos. Este mismo día, por cierto, en La Voz de Cantabria figura entre quienes piden estas madrinas de guerra el cabo del Regimiento Valencia, Román Fernández, destacado en Piedras Luengas.
Siguiente: 19 de agosto de 1936.